El frío no tiene por qué ser un sufrimiento
El frío intenso puede dejar al vacuno en apuros: dificultad para ganar peso, caída de la producción de leche y estrés visible. Pero las temperaturas gélidas no tienen por qué ser un sufrimiento para tu rebaño. Mantenlos cómodos y seguirán sanos, y los animales sanos producen más. Seis aspectos esenciales cubren la mayor parte de la batalla.
1. Ten siempre agua disponible
El vacuno necesita aproximadamente 1–2 galones de agua por cada 100 libras de peso corporal al día. Las fuentes de agua se congelan, y la nieve o el barro pueden hacer inalcanzables las existentes. El vacuno no puede compensar la diferencia comiendo nieve o lamiendo hielo: eso lleva horas y desvía un calor corporal valioso del alimento y el crecimiento. El vacuno deshidratado corre más riesgo de cólico e impactación.
La solución más sencilla son los calentadores de depósito en las fuentes de agua (sigue las instrucciones del fabricante para evitar descargas o incendios). ¿Sin calentador? Proporciona agua sin congelar varias veces al día, en varios lugares.
2. Mantén el vacuno bien alimentado
Sin suficiente energía, el vacuno no puede generar calor corporal: su temperatura central baja y, en el peor de los casos, sobreviene la muerte. Opciones, de la más barata a la más eficaz:
- Limita el desperdicio: da el heno en un comedero en lugar de esparcirlo por el suelo, donde hasta el 50% puede quedar sin comer. Asegúrate de que haya espacio de comedero suficiente para que todos los animales coman a la vez.
- Cambia a un pienso más nutritivo con grasa y proteína garantizadas: eficaz pero caro.
- Lo mejor a largo plazo: mantén unas pocas parcelas de hierba resistente al frío y usa el pastoreo rotacional con tu cerca eléctrica para dividir los potreros. Una hierba alta y nutritiva que asoma bajo la nieve mantiene al vacuno pastando contento durante todo el invierno.
3. Proporciona un refugio adecuado
Cuando azota una tormenta invernal, el vacuno necesita un lugar seguro o entra en pánico y se estresa, y el ganado enfriado necesita más energía, lo que encarece el pienso. Los cobertizos de tres lados repartidos por los pastos permiten al vacuno escapar del mal tiempo; las colinas, los barrancos, los matorrales y las franjas cortavientos también sirven de rompevientos. Cuando se anuncia una tormenta, usa cerca eléctrica temporal para mantener al vacuno cerca del establo o del refugio más próximo: una de las grandes ventajas de una cerca eléctrica es que controlas dónde está el rebaño en todo momento.
4. Evita el barro
El barro invernal golpea al vacuno dos veces: es un criadero de podredumbre de pezuña y mugre, y las patas cubiertas de barro dificultan que el vacuno se mantenga caliente. Añade grava o astillas de madera a las zonas embarradas, rota los potreros para evitar que el pasto sobrepastoreado se convierta en barro y usa tu cerca eléctrica para dar tiempo a que los campos embarrados se recuperen.
5. Ayuda a las vacas preñadas
Vigila de cerca a las vacas preñadas durante el invierno. Consulta con tu veterinario sobre vacunaciones, suplementos nutricionales y desparasitación. Protégelas de las temperaturas extremas, mantén el alimento y el agua accesibles sea cual sea la profundidad de la nieve y considera separar a las vacas preñadas en potreros para vigilarlas de cerca: facilita mucho la atención en el momento del parto, y una madre sana y bien alimentada da grandes beneficios.
6. Mantén al vacuno cómodo
- La crema para ubres alivia la piel agrietada y dolorida de las vacas lecheras.
- Las camas de arena alivian la presión sobre rodillas y corvejones; algunas explotaciones usan camas de agua inclinadas.
- La cama ayuda sobre todo cuando las vacas están mojadas y hace frío.
- Dale espacio a las vacas: más espacio de cama y de comedero, y mantén un tamaño de rebaño adecuado a tu capacidad.
Extra: ¿Está tu heno listo para pasar el invierno?
Los precios del heno no dejan de subir, así que el heno almacenado merece un cuidado adecuado. Empaca con la humedad correcta: el heno cortado con ~80% de humedad debe bajar a menos del 15% antes de empacar (idealmente 12–15%) para evitar el calor provocado por bacterias y la combustión espontánea. Demasiado seco y las hojas se desmenuzan.
- Almacena bajo techo cuando sea posible; el almacenamiento exterior arriesga pérdida de materia seca.
- Eleva sobre palés para que el aire circule por debajo: el hormigón o la tierra dejan que la humedad suba.
- Apila con el corte hacia arriba y el hilo en los lados para proteger el hilo de los roedores; usa una pila piramidal en el exterior para que el agua escurra.
- Cubre las pilas exteriores con lonas; mantén abiertas las rejillas o ventanas en el interior para la circulación de aire.
- Mantén el heno lejos de fuentes de calor: es muy inflamable.
- Rota las existencias: las balas más antiguas delante, y úsalas primero.
Extra: seis formas de preparar el establo para el invierno
- Limpia todo a fondo en otoño: lava a presión los boxes, las esterillas, los comederos y los bebederos, y encala el suelo para matar bacterias y virus que pasarían el invierno.
- Completa las reparaciones mientras hace calor: esa bisagra de la puerta es mucho más difícil de arreglar en una ventisca. Despeja los palés, busca clavos sueltos y limpia los calentadores.
- Prepara el agua para temperaturas bajo cero: revisa los depósitos y los bebederos eléctricos; comprueba a mano cada día si hay corriente parásita (un caballo que recibe una descarga no bebe), retira el heno viejo atrapado en los depósitos y rompe el hielo del corral donde un caballo podría tropezar.
- Evita las plagas de roedores: los ratones se mudan a los establos cálidos en invierno; refuerza las trampas antes de que llegue el frío.
- Evalúa el drenaje: todo corral y pasto necesita un plan de escorrentía; instala el drenaje mientras el suelo aún está blando y vuelve a nivelar los puntos bajos alrededor de comederos y bebederos.
- Revisa a tus animales cada día: dos minutos de observación detectan problemas antes de que se conviertan en emergencias.
En resumen
La salud del ganado en invierno es sobre todo logística: agua que no se congela, pienso que no se desperdicia, refugio, control del barro y revisiones diarias. La cerca eléctrica lo apoya todo discretamente, desde los potreros de pastoreo rotacional hasta mantener el rebaño cerca del refugio durante una tormenta. Para el lado de las cercas en invierno, nuestra guía preparar tu cerca eléctrica para el invierno te lo cubre todo.
